NÚMERO DE VISITAS

lunes, 31 de diciembre de 2012

MIS AMIGOS LOS INDIES: CARMEN GRAU


El objetivo principal de esta serie de conversaciones con escritores es dirigir la luz de los focos (me conformo con uno), orientados demasiadas veces hacia personajes que no aportan nada positivo a una sociedad necesitada como nunca de sentido común, buen humor y esperanza, sobre un grupo de autores especiales que aglutinan éstas y muchas más capacidades: los llamados “indies”.
Según Amazon, “indie” es cualquier cosa atrevida, creativa y diferente, tres virtudes que se funden en nuestra invitada de hoy: CARMEN GRAU.
Atrevida porque, en un mundo como el literario en el que priman ciertos géneros, ella apostó por uno que no suele ser el más comercial, que resulta específico y en cierto modo clasista, pero que maneja como pocos y presenta de una manera tan brillante y seductora, que no hay quien se resista. Creativa, porque disfruta de un enorme talento (atención: contraseña de los “indies”) manifestado, no solo en sus novelas como veremos ahora, sino en los relatos que cuelga en su blog titulado Me llamo Pendiente, Inde Pendiente, que os invito encarecidamente a visitar. ¿Es o no creativa? Y diferente porque… bueno, mejor lo descubrís a partir de ahora.
Para ella el sol sale antes, y debe ser por eso que goza de un rostro atractivo, magnético, que irradia optimismo y contagia ganas de luchar por alcanzar los sueños.

Bienvenida, Carmen.
Muchas gracias, Eduardo. Es un placer compartir unos minutos con vosotros.

Para aquellos que no te conozcan, ¿quién es Carmen Grau?
En pocas palabras: nací en Barcelona, pero soy de todas partes.

Carmen Grau
Ya sé que no se debe preguntar la edad a una dama. Pero como yo también soy “indie”, es decir, atrevido, ¿puedes decirnos cuántos años tienes, Carmen?
Tú no eres atrevido, sino temerario. Pero te voy a responder. Verás, siempre he mentido sobre mi edad: a los 14 años, para que me dejaran entrar en las discotecas y, a los 30, para seguir pagando tarifas de estudiante. Así que si te dijera cuántos años llevo por este mundo, seguramente sería también mentira; creo que mis padres me engañaron en eso y en que existen tres señores barbudos que se dedican a repartir regalos a todos los niños del mundo en una sola noche. ¿Tú crees en eso?

Ja, ja, ja. Buena respuesta. Pero te recuerdo que aquí las preguntas las hago yo, aunque haya tenido que salir de mi casa para encontrarme contigo en un país neutral a medio camino entre Australia y España… por la diferencia horaria.
En fin, era una broma pactada. Cuéntanos algo más de ti, Carmen.
Pues vivo desde hace años de la literatura, que para mí, más que una pasión, es a veces una obsesión. Un buen día me presenté en una librería pidiendo trabajo y me contrataron al momento. Mi intención era aprender todo sobre el negocio para más tarde montar el mío propio, y así lo hice. Mi exjefe todavía me llama de vez en cuando lamentándose de no haber encontrado nunca a nadie tan dedicada como yo. Por eso insisto en que es importante educar a los niños para que hagan algo que realmente les apasione, sin importar tanto cuánto dinero ganarán. Aparte de vender libros ajenos, ahora también me dedico a vender alguno que otro mío.

Tienes razón. Hay que apasionarse con las cosas, los proyectos, las metas, los sueños. Buena lección.
Dinos, ¿cuándo supiste que deseabas ser escritora?
No recuerdo cuándo dije: “de mayor quiero ser escritora”, porque ya lo era de pequeña. Empecé a escribir a los ocho años, una tarde de verano en la que me peleé con alguien, probablemente mi hermana pequeña. Sintiéndome incomprendida, anuncié que me iba de casa y me llevaba una libreta y un bolígrafo para escribir un libro. Me fui a la calle, me senté en una acera y me puse a escribir. Desde entonces nunca dejé de hacerlo.

Ya veo el origen del título de tu blog, Carmen. Por cierto, volviste a casa, ¿no?
Claro. ¿Y sabes qué pasó?

No.
Pues que, para animarme, mis padres me compraron un diario.

¡Gran regalo! Conozco unos cuantos escritores que comenzaron así… yo mismo. Cuéntanos más, por favor.
Me aficioné a leer desde pequeña. En el colegio y el instituto se me daban bien todas las lenguas. Y cuando tuve que escoger una carrera, y puesto que no existía la de Filosofía y Letras, me decanté por Filología, que era lo que más se parecía a la carrera de escritora. Más tarde también estudié Humanidades, pero eso es otra historia.
A los veinte años, más o menos, tuve la osadía de presentar mi primera novela acabada al premio Nadal. Por suerte para el mundo y sobre todo para mí misma, no la conservo ni nunca vio la luz, aunque ahora cuando pienso en el pobre desdichado que debió leerse al menos la primera página, se me escapa una risita.

¿En serio no lo conservas? Hombre, muchos de los que escribimos una novela en la temprana juventud tenemos un “hijo feo”. Pero, ¡pobrecito!, también es de Dios. Aunque sea escondido en un cajón…
Bueno, antes decías que ocupabas una parte del tiempo vendiendo tus libros. Véndenos un par de ellos.
Mira, Eduardo, tengo muchas cosas escritas: novelas, cuentos, diarios, muchos relatos de viaje… pero publicadas de momento solo dos. La primera es Amanecer en el Sudeste Asiático.
Amanecer en elSudeste Asiático
Es literatura de viajes, o sea que no es ficción. Es el relato real de un viaje que realicé yo misma por varios países, en plan aventurero, con poco dinero y menos equipaje.

Tailandia, Laos, Vietnam, Camboya, Birmania, Hong Kong, Malasia, Indonesia y Singapur. ¡Menudo viaje!
Te aseguro que cambió mi vida para siempre.

Sé que este libro de viajes es número 1 en su categoría y se mueve dentro del top100 en el ranking general.
Y no solo eso, Eduardo. Además tiene un precio especial de promoción hasta el 7 de enero.

Pues ya sabéis que, pinchando sobre la imagen de la obra, enlazarás con la página desde donde podrás descargarla, lo mismo que ocurre con su segundo trabajo publicado. Háblanos de él.
Su título es Trabajo temporal.

Trabajo temporal
Se trata de una novela sobre una chica que se embarca en un velero como azafata, pensando que disfrutará de una especie de vacaciones pagadas, y se encuentra que, no solo trabaja más que nadie, sino que hay malos rollos, favoritismos e injusticias como en cualquier trabajo. Pretende ser una novela divertida, pero tiene un trasfondo social muy actual, y eso que hace ya años que la escribí.

Según contabas el argumento, me lo estaba pareciendo, lo que hace que resulte muy atractiva.
Si te parece, vamos a hablar ahora de la parte técnica de tu oficio.
Adelante.

Cuando escribes, ¿en qué te inspiras, Carmen?
Mira, tengo muchas ideas; algunas se me ocurrieron hace años y todavía no las he acabado de desarrollar. La verdad es que cualquier cosa me inspira, como a todos los escritores, creo: una noticia en el periódico, un programa de la tele, una conversación con un amigo… Últimamente muchos me han inspirado con sus propias historias. Todo el mundo tiene algo interesante que contar de su propia vida, por eso me gustan las biografías e historias reales.

¿Tienes alguna rutina u horario establecido para escribir?
Solía escribir por las noches durante un par de horas cuando los niños ya dormían. Pero hace poco cambié el horario y ahora lo hago a primera hora de la mañana. Solo tengo un par de horas al día para escribir sin interrupciones, así que cuando me siento a hacerlo, de verdad aprovecho el tiempo y escribo. Durante el día pienso en lo que escribiré, pero nunca lo anoto en una libretita. Es algo que solía hacer hasta que descubrí que no solo no me es necesario, porque tengo buena memoria, sino que no me sirve porque cuando por fin me pongo a teclear no sale como lo pensé originalmente.

¿Has intentado publicar tu trabajo por los medios tradicionales, agentes literarios, editores, distribuidoras…? ¿Cuál ha sido tu experiencia al respecto?
Sí. Cuando escribí Amanecer en el Sudeste Asiático, hace ya doce años, lo envié a un concurso y varias editoriales, que con el tiempo me mandarían las cartas de rechazo correspondientes.

¿Tú también?
Pues sí, ya lo ves. Así que no volví a probarlo hasta el año pasado. Es que encontré a una agente que estuvo seis meses intentando colocar la obra en una editorial y una de las más grandes de España estuvo a punto de aceptarlo, según me dijo. No recuerdo si fue esa u otra la que dijo que el libro estaba bien, pero sería difícil de vender porque hay innumerables blogs de viajeros que le harían la competencia. Me pareció que la vida se reía de mí con ironía, pues cuando escribí el libro no existían todavía los blogs y yo tenía mucha fe en que alguna editorial me lo publicaría porque era un libro pionero; en España no se había publicado nada igual. Once años más tarde, me dicen que ya está escrito, pero en forma de blog. Entonces encontré una editorial yo misma y salió publicado en papel en enero de este año con graves errores de edición. Fue una mala experiencia de la que prefiero no hablar mucho.

Lo comprendo. Entonces cambiemos de tercio y dirijámonos a algo más agradable, aunque directamente relacionado con lo que estamos hablando: ¿cómo llegaste a publicar en Amazon?
Fue animada porque Amanecer en el Sudeste Asiático hubiera gustado a varias editoriales importantes, aunque no lo aceptasen. Me propuse autopublicarlo en Amazon. Decidí hacerlo después de haberme comprado un Kindle y haber visto que había muchos libros autopublicados. De modo que dediqué tres meses a corregirlo de nuevo y maquetarlo, para lo cual tuve que leer un par de libros sobre el tema, porque no tenía ni idea. Lo colgué sin esperar vender mucho porque, como te digo, para mí el libro habría sido novedoso y rompedor de moldes doce años antes. Ahora no pensaba que despertaría tanta atención… si te soy sincera, en principio lo publiqué por pura vanidad. Sin embargo, me ha sorprendido gratamente comprobar que, a pesar de los años transcurridos, sigue interesando a mucha gente y sigue siendo bastante actual.

Así que valoras positivamente tu experiencia ahí, ¿no?
Sí, Eduardo. Estoy muy contenta con la experiencia en Amazon. Me ha dado y sigue dándome muchísimo más de lo que esperaba y, como he dicho muchas veces, entre las principales, haber conocido a tanta gente con quien compartir la pasión por leer y escribir.

Sabes que ese sentimiento es mutuo y compartido por la mayoría de estos locos llamados “indies”, ¿verdad?
Lo sé.

Carmen, ¿qué haces para promocionar tu trabajo?
Tuiteo más de lo que me gustaría, esa es la verdad. Me quita mucho tiempo que preferiría dedicar a escribir. Pero es lo que hay. Creo que es muy positivo que nos ayudemos tanto unos a otros; si no fuera así yo ya habría desistido hace tiempo. También uso Facebook esporádicamente y tengo un blog en el que pienso escribir algo al menos una vez al mes (más no, porque también tengo un blog en inglés y si le dedico más tiempo a los blogs y Twitter ya no me quedan ni minutos para escribir libros). Y siempre estoy pensando en otras maneras de promocionar para que se me vaya conociendo. Lo último que he hecho ha sido organizar un sorteo en el que he regalado diez ejemplares del libro de viajes. Creo que la mejor promoción es seguir escribiendo.

¿Tienes entre manos algún proyecto? ¿Puedes compartir algo de él?
Sí, siempre tengo un montón de proyectos.
Estoy escribiendo un segundo libro de viajes. En principio quería tenerlo listo para fin de año, pero no lo tendré terminado hasta el año que viene y ni siquiera he decidido aún si lo publicaré. Se trata de otro gran viaje que hice, desde Barcelona hasta Perth, atravesando Europa, Rusia, China, Laos y Tailandia por tierra y luego bajando hasta llegar a Australia.

Que es donde vives ahora, ¿no?
Así es.

¿Y por qué tienes dudas sobre publicarlo?
Porque el viaje se vio truncado a causa de los atentados del 11 de septiembre de 2001. Mi intención era no tomar ningún vuelo hasta llegar a Perth, pero al final no tuve más remedio que hacerlo. Además, estoy escribiendo una novela con la que estoy muy entusiasmada, de tipo intimista. Revisaré también viejos escritos, a ver si encuentro algo que pueda salvar y mejorar. Tengo en mente también escribir un libro que podría catalogarse como de autoayuda (aunque dejaré muy claro que no soy psicóloga), pues en él hablaré de mi experiencia como madre de apego y educadora de mis propios hijos, que no van al colegio.

¿Qué esperas del futuro, Carmen?
Espero seguir escribiendo y dar a conocer lo que me parezca que valga la pena para no defraudar a mis lectores. Y espero poder hacerlo sola o respaldada por el grupo de escritores independientes del que estoy muy orgullosa de formar parte, no con una editorial.

Que así sea.
Ahora dirígete al “paredón” y veamos cómo encajas los seis disparos de la ametralladora. ¿Lista?
Por supuesto.

¿Un color? Verde, el de la esperanza.
¿Un cantante, grupo o tipo de música preferido? U2.
¿Tu comida favorita? El sushi.
¿Un libro imprescindible? El diccionario.
¿Un autor/autora a quien admires? Una que no creo que conozcáis, es australiana: Mary Moody. Ha publicado por el método tradicional, es muy conocida aquí y sale mucho por la tele. Hace unos meses le escribí para hablarle de sus libros (los he leído todos) y al día siguiente me contestó con un largo email. ¡Imagínate la ilusión que me hizo!
¿Un deseo? Deseo tener salud física y mental hasta el día que me muera.

Muchas gracias, CARMEN GRAU, por compartir con nosotros tus cosas.
Gracias a ti, Eduardo. Chao.

Atrevida, creativa, diferente… y mucho más, ¿a que sí? Por eso, si quieres disfrutar de una experiencia única en el mundo literario de la mano de esta maravillosa profesional y compañera, no dejes de visitar su blog y descarga sus dos obras en un solo clic tal y como expliqué antes. No me digas que no te apetece…
Recuerda que, con un sencillo gesto como éste, que además supone un desembolso casi simbólico, estarás apoyando a los escritores “indies”, huérfanos de apoyos editoriales y grandes equipos, pero inmensos en talento, enormes como personas y con millones de lectores en todo el mundo. Por algo será, ¿no te parece?

Y la semana que viene, habiendo pasado zambombas y campanadas, seremos honrados con la presencia de alguien que viene escondido entre los regalos de los magos: Julio García Castillo.
Así lo pienso, y así lo escribo.

lunes, 24 de diciembre de 2012

MIS AMIGOS LOS INDIES: MERCEDES PINTO

Iba para médico, pero le pudo el arte.
Esta sencilla frase puede resumir la vida de una de nuestras escritoras indies más queridas: Mercedes Pinto, a quien le doy la bienvenida a este blog.

Muchas gracias, Eduardo.

¿Quién es Mercedes Pinto?
Básicamente, una mujer de cincuenta años, muy familiar y amante del silencio, la literatura y el arte en general. Siempre robando tiempo al tiempo para escribir y dar vida a mis sueños. Lo demás serían datos muy aburridos.

Mercedes Pinto Maldonado
Cuando hablas de arte, ¿a qué te refieres? ¿Tienes alguna afición “secreta”?
Secreta no. Puedo decirlo alto y claro: me encanta la pintura. De hecho, hice cuatro exposiciones. Pero terminé dándome cuenta de que expresaba mejor mis emociones con la literatura, así que me dediqué más a ella.

Hablemos entonces de eso. ¿Cuándo supiste que deseabas ser escritora?
No lo sé, solo puedo decir que escribo desde que aprendí. Pero no me di cuenta de lo importante que podría llegar a ser para mí comunicar lo escrito hasta hace diez años. Fue en ese momento cuando comprendí la diferencia entre recrearte en tu imaginación, construir cuentos y poner negro sobre blanco (ya se sabe que el papel lo aguanta todo) y, por otro lado, comunicar lo escrito. No, no es lo mismo. En ese momento descubres que tal vez tengas el don, que no deja de ser un regalo… pero el oficio hay que trabajarlo. Y en ello estoy.

Me ha dicho un pajarito que escribiste tu primera novela con 15 años.
Ja, ja, ja. ¿Novela? No sé si puede llamarse así, Eduardo. Desde pequeña escribía cuentos, incluso poesía. Pero, como te digo, me siento cómoda novelando. Creo que lo descubrí escribiendo aquello que, considerándolo impublicable, era una obra muy sentida desde el fragor de la adolescencia.

¿Sabes, Mercedes? Yo también escribí una “novela” con 15 años. La titulé Pasaje a la muerte, ja, ja, ja. Hoy leo aquello y siento vergüenza. Y tengo decidido hacerla desaparecer justo antes de morir, no vaya a ser que se le ocurra a alguien publicar “la obra inédita de Eduardo Perellón a título póstumo” y arruine mi reputación.
Poniéndonos serios, me sirvió para dar rienda suelta a la imaginación que, compruebo con alegría, ni a ti ni a mí nos falta.
Efectivamente, Eduardo. No me falta imaginación.

¡Y que lo digas! Solo hay que ver la cantidad de obras que tienes. Háblanos de ellas.
Obras terminadas tengo cinco… al margen de aquella escrita en la adolescencia.
Con la primera probé a comunicar con un posible lector de novela juvenil: El talento de Nano.

El talento de Nano
Esta obra me abrió las puertas, no de las editoriales, sino de los lectores. Aunque era un público joven, sus comentarios me hicieron pensar que tal vez valía para esto.

Después vino un proyecto mucho más ambicioso que, aunque sé que en él se percibe falta de madurez literaria por mi parte, me siento muy orgullosa de haberlo parido. Hablo de La última vuelta del scaife.

La última vuelta del scaife
Es una novela histórica cargadísima de emociones en la que, además de contar multitud de hechos referidos a nuestro pasado reciente y viajar por medio mundo, quise plantearle al lector muchas preguntas a través de los personajes.

Sé que esta novela es, de alguna manera, tu favorita.
Sí. Será por el mensaje que transmite, por lo duro que resultó el trabajo de investigación, por los dos años completos que me llevó escribirla, porque creo que en ella hay mucho de mí… seguramente por todo eso junto, Eduardo.

¿Qué otros trabajos tienes, Mercedes?
La siguiente es una especie de consecuencia de lo tocada que me dejó la que estamos comentando, unido al nacimiento de un pequeño en casa. Decidí darme un respiro y contar una historia que no me exigiese tanto tiempo y concentración y escribí Maldita, una historia con la que me permití sacar muchos sentimientos que estaba viviendo en ese momento.

Maldita
Después sentí la imperiosa necesidad de homenajear a mi abuelo, tal vez la persona más importante de mi niñez. Así es como surgió Pretérito imperfecto, una obra que finalmente supuso una complejidad inesperada para mí; no es fácil fabular basándote en sentimientos vividos en primera persona.

Pretérito imperfecto
¿Qué tendrán ciertos abuelos? Es curioso, Mercedes. Mi abuelo también fue la figura más importante durante mi niñez y pre-adolescencia  Y también tengo en la recámara una novela biográfica sobre él. En fin…
Si os fijáis, queridos lectores del blog, cada vez que Mercedes escribe una obra, ésta va acompañada de sentimientos.
Ya te decía al principio que expreso mejor mis emociones con la novela.

Bueno, has dicho que tenías cinco. Me falta una.
El marginado.

No me suena, Mercedes.
Claro. Es que aún no ha visto la luz. Espero que sea pronto. Cruzaremos los dedos.

¿De qué trata?
Pues, verás, el protagonista principal tiene una mutación genética que… ¡ah, no! Tendrás que averiguarlo cuando se publique.

Pues nada. Habrá que esperar, porque no nos vas a decir mucho más, ¿verdad?... Vale, tu sonrisa me responde.
Cuando escribes, ¿en qué te inspiras?
No sabría contestarte a esta pregunta con exactitud. Creo que simplemente en lo que me inquieta en ese momento. Lo cierto es que todo lo que me rodea me inspira historias para contar… qué se yo, miles.

Derroche de imaginación, sí señor.
Una cosa: ¿has intentado publicar tu trabajo por los medios tradicionales, agentes literarios, editores, distribuidoras…? ¿Cuál ha sido tu experiencia al respecto?
Sí, aunque no he insistido demasiado, la verdad. De hecho, he publicado dos obras en papel. Pero la experiencia no fue la deseada, así que, mientras no tenga una propuesta seria y honesta, creo que me lo pensaré mucho para volver a caer en la tentación.

Sin embargo, sí publicas en Amazon. ¿Cómo llegaste hacerlo y de qué manera valoras tu experiencia ahí?
Creo que como la mayoría, por aburrimiento y desesperación. Tienes obras acabadas, metidas en un cajón… Y piensas, ¿qué puedo perder?
En cuanto a la experiencia, puedo decir que ha sido buena en general. Ahora tengo muchos más lectores, que es lo que importa. Pero el tiempo invertido… ¡uf! La autopromoción puede llegar a ser agotadora.

Hablemos de eso. ¿Qué haces para promocionar tu trabajo?
De todo. Promociono en Twitter, Facebook, páginas literarias, clubes de lectura… Hay algo indiscutible: nuestros libros, me refiero a los de los autopublicados, solo nos tienen a nosotros. Mientras las obras de las grandes editoriales tienen una plataforma de promoción inmensa, los escritores no conocidos solo contamos con nuestro ingenio y el tiempo que podamos dedicar a este menester. He podido comprobar que solo hay dos caminos para darte a conocer como autor: desnudarte en una televisión (o lindezas similares) o llegar al “escaparate”. Luego los lectores, que para mí son dioses, esté o no de acuerdo con sus gustos, decidirán si la historia merece mantenerse. Esta lucha es realmente demoledora para el escritor. Muchos piensan que aquellos que peleamos a diario por nuestras novelas somos unos pobres “sin nombre” empeñados en ser lo que nunca conseguiremos, unos pesados que venden humo. Afortunadamente, también los hay que ya se han desengañado a base de comprar ese último título con el que tropezaron en la puerta del híper, y nos dan una oportunidad. A aquellos, me gustaría gritarles: “¡Desarrolla tu criterio! ¡No permitas que te digan lo que te gusta y mucho menos lo que sientes! ¡Habla por ti mismo, puñetas!”. En ello estamos.

Mercedes, ¿tienes entre manos algún proyecto? ¿Puedes compartir algo de él?
Sí, claro, ¿qué escritor que se precie no tiene siempre un proyecto entre manos? He vuelto a la novela histórica. Así que aquí me tienes, viendo documentales, cogiendo apuntes, preguntando a expertos, buscando libros sobre el tema… creo que tengo un punto masoquista.
Es curioso, es la primera vez que tengo el título muy claro antes de terminar la novela: se llamará El esclavo que sabía leer.

Suena genial, muy literario.
Gracias.

¿Qué esperas del futuro?
¿Lo que de verdad espero? Sinceramente, la muerte. Es una simple espera, no sé si con su punto de esperanza. Mientras tanto, seguir disfrutando de mi oficio y, sobre todo, tener  quien lea mis locuras. Los lectores han despertado mi vanidad como escritora, ¡cachis!, y ahora ya no me conformo con escribir. Soy pecadora, lo sé.

Deseo que eso que esperas, que por otro lado dicen que es “ley de vida” (curiosa la paradoja, ¿no os parece?), ocurra dentro de mucho, mucho tiempo.
Desde luego no va a ser ahora, aunque te coloque en el paredón y delante de “la ametralladora”, 6 preguntas directas con respuestas rápidas:
Estoy lista. Dispara.

¿Un color? El azul ultramar.
¿Un cantante, grupo o tipo de música preferido? No tengo género concreto. Si me pone los pelos de pie, me gusta. Aunque reconozco que muero por Supertramp. Son los únicos que han conseguido meterme en un concierto. Y, ¡madre mía!, cómo lo disfruté.
¿Tu comida favorita? Huevos fritos con patatas. Soy muy sencillita yo para muchas cosas.
¿Un libro imprescindible? Sin lugar a dudas, y especialmente para el escritor, La montaña mágica, de Thomas Mann.
¿Un autor/autora a quien admires? Dos: Hermann Hesse y Thomas Mann. Sí, tengo especial debilidad por la elegancia y estilo de los autores alemanes del siglo pasado. Me han enseñado mucho, sobre todo a controlar la autocomplacencia en mis textos. Bueno, estoy en ello.
¿Un deseo? De nuevo, sin lugar a dudas: que no haya ni un ser humano que se acueste con frío, hambre o soledad. Después ya nos pondremos otros retos.

Pues ya está, Mercedes. Muchas gracias por acercarte por este sencillo blog.
Y tú, el que lee, ya lo sabes: Si buscas una autora mágica y agradecida,  de enorme talento, con  una capacidad especial para transmitir y generar emociones, de elegante estilo literario y de prosa fácil, ágil y amena, pero profunda y emocionante a la vez, no lo dudes: MERCEDES PINTO MALDONADO.
Si pinchas en la foto enlazarás con su blog Soy mi palabra. Y si lo haces sobre las imágenes de las obras, enlazarás con la página de Amazon, donde podrás descargarlas en un solo clic. No me digas que no te apetece…

Y si esta semana hemos hecho sonar las zambombas para recibir a Mercedes, la semana que viene los que tomen las uvas podrán hacerlo con otra autora indie, es decir, atrevida, creativa y diferente, que son sus virtudes principales: Carmen Grau. Y comprobaréis cómo estas tres cualidades se funden en ella.
Así lo pienso, y así lo escribo.

lunes, 17 de diciembre de 2012

MIS AMIGOS LOS INDIES: FRANK SPOILER


Forma parte importante de varios grupos literarios en Facebook, administrando uno de los más importantes: Escritores “Indies”. Escritor de relatos de terror, de constante y contagioso buen humor, compañero fiel de incontables autores quienes le consideran un amigo ideal, de manifestada humildad, comprometido con la Generación Kindle y con los más necesitados, capaz de sacar la parte tierna que se oculta detrás de los golpes de la vida… pero sobre todo POETA. Éste es Francisco Javier Sánchez Mira, más conocido por su “nombre de paz”: Frank Spoiler.
Bienvenido, amigo.

Para aquellos que no te conozcan, ¿quién es Frank Spoiler?
Un extremeño nacido en Badajoz en abril de 1961 y afincado en la actualidad en Mollet del Vallés, Barcelona. Soy hijo de Blas y de Ángela, albañil y ama de casa, y confieso que jamás terminé los estudios primarios.

Frank Spoiler
Mi amor por la escritura, sobre todo la poesía, me vino gracias a mi hermano Felipe, que era un gran amante de la poesía del más grande: Gustavo Adolfo Bécquer.
Un día me dio por escribir las cosas que pasaban por mi alma y que confluían hacia los puntos nerviosos de mis dedos, haciendo de éstos un puente no demasiado ancho ni demasiado profundo, logrando hilvanar pensamientos en forma de letras, dando vida a unos versos en unas cuartillas en blanco lo suficientemente atractivas como para que también se decidieran a leerlo los demás. Y así, lo que en principio era “cantarme” a mí mismo, terminó extendiéndose a otros.

Soy hijo y padre (creo que en los dos casos bastante bueno). En definitiva, me considero un hombre de lo más normal.

Me has recordado aquello que escribió Machado: "Soy, en el buen sentido de la palabra, bueno". Creo que podrías decir lo mismo, Frank.
Dices que un día comenzaste a escribir, primero para ti y luego para los demás. ¿Te sientes escritor?
Bueno, escritor, escritor… la verdad es que es una palabra que aún me queda muy grande. Prefiero definirme como “aprendiz de escritor”. Piensa que, aunque llevo muchos años escribiendo lo que siento o me duele, hace solo tres meses que decidí publicar en serio lo que escribo, en este caso, mi primer libro de poemas.

Vamos a ello. Háblanos de tus obras.
Tengo publicados dos libros de poemas titulados Poemas para componer una vida.

Poemas para componer una vida
Ambos tratan de mis vivencias, sueños, guerras internas… incluso mis amores fallidos. Son cien por cien yo mismo.

Luego publiqué algo diferente, un “librito” de relatos y micro-relatos de terror: Sucede a diario.
Sucede a diario
No es otra cosa que relatos que un día envié a diferentes concursos y que, de una manera casual, me iniciaron en el género del terror urbano, real.

Sé que has participado activamente en un proyecto solidario en el que han participado 20 autores, entre ellos, tú.
Es cierto. Se trata de Cuentos de navidad.

Cuentos de navidad
Es un libro de cuentos para lectores que tengan imaginación y corazón de niño. Han colaborado 20 autores: Álex Calderón, Ricardo Corazón de León, Rachel Borreguero, Paloma Hidalgo, Isabelle Lebais, Tere Ardiz, Manuela Herrero, Mercy Flores, Daniel De Córdova, Félix Jaime Cortés, Inma Flores, Janeth Camino, Isabel A. Hernández, Carmen Villamarín, Olga Artigas, Julio García Castillo, Enrique Ríos Ferrer, Vivian Stusser, Karina Delprato y yo mismo. También aportaron su trabajo como ilustradores Olga Artugas y Beatriz Caetano. Por cierto, vais a entusiasmaros con las ilustraciones. Y al mando del diseño gráfico y la maquetación, David Berzal.

Gran apoyo, ¿no?
Sí, unidos por un abrazo solidario. Lo recaudado con las ventas se destina íntegramente a una organización humanitaria. Así que os animo a todos los que leáis esta entrevista a descargar el libro en Amazon. Solo cuesta 0,89 €.

Queda dicho. Pinchando en la imagen del libro enlazarás directamente con la página de descargas.
Frank, a la hora de escribir, ¿tienes alguna rutina u horario establecidos?
No, Eduardo. Soy muy poco organizado. Es cierto que a veces dispongo de mucho tiempo, pero es de muy mala calidad. Me cuesta concentrarme y no logro hallar la tranquilidad que hace falta para escribir sin interrupción.

Pero eso se relaciona con las circunstancias personales que se vivan en cada momento, Frank. Cuando éstas cambian, también lo hace la rutina que se impone cada autor. Seguramente lo comprobarás a corto plazo.
Volviendo a la entrevista, ¿has intentado publicar tu trabajo por los medios tradicionales, agentes literarios, editores, distribuidoras…? ¿Cuál ha sido tu experiencia al respecto?
No, la verdad es que ni siquiera lo he intentado. Para mí, escribir es una manera de expresar todo lo que llevo dentro y que, salvo por la poesía, ni siquiera sabía hace unos meses que existía.
Acabo de empezar a darme cuenta que tengo potencial. Pero necesito reestructurarlo y enseñarle a volar, porque ahora no tiene alas ni conocimientos. Estoy decidido a volver hacia atrás y aprender muchas cosas que dejé olvidadas. Después, ya veremos…

¿Cómo llegaste a publicar en Amazon?
Pues fue de manera casual. Yo había subido mis poemas a la plataforma digital y gratuita Wattpad, donde empecé a obtener un gran número de lectores que dejaban excelentes comentarios. Por otro lado, veía grandes escritores que subían sus trabajos a Amazon. Así que un día decidí subir mi libro de poemas.
Pero, claro, tuve que empaparme de unos conocimientos básicos con el fin de maquetarlo y editarlo para hacer que fuese legible en una aplicación de la que no sabía siquiera cómo se pronunciaba su nombre: Kindle. Una vez conseguido esto, me animé con el segundo libro de poesía y los relatos de terror.

Ha pasado algo de tiempo. ¿Cómo valoras tu experiencia en Amazon?
Inmejorable, Eduardo. Se lo recomiendo a todos los escritores, no solo por poder contemplar tu trabajo publicado, comprado y leído por multitud de personas en todo el mundo, sino por la satisfacción personal derivada de ver tu esfuerzo recompensado con magníficos comentarios, entrevistas y reseñas tanto de lectores como de compañeros de  profesión. Ambos grupos amablemente comparten su valioso tiempo dándonos su opinión, cosa que agradezco muchísimo desde aquí.

Desde luego, Frank. Eso es algo que apreciamos mucho todos los que escribimos. Por eso aprovecho la ocasión para invitar a los lectores a que comenten en Amazon su sentimiento hacia la obra que hayan leído.
Hablando de tu trabajo, ¿qué haces para promocionarlo?
Sobre todo publicitar los enlaces de mis libros en Twitter.
Formo parte de un grupo amplísimo de escritores que hacemos un “tándem” de excelentes compañeros y amigos. No haría falta decirlo, pero voy a hacerlo: todos ellos son los ya conocidos internacionalmente como la Generación Kindle. Y muchos de ellos, (yo, por supuesto), dedicamos tiempo a promocionar los libros de los demás, lo que genera una actividad promocional francamente interesante.
Además utilizo Facebook, donde participo en varios grupos, interactuando con la gente al comentar enlaces propios y de mis compañeros.

Otra muestra más del tremendo poder que tienen las redes sociales a la hora de promocionar, ¿verdad?
Bueno, ¿tienes entre manos algún proyecto? ¿Puedes compartir algo de él?
Sí, en proyecto tengo tres novelas, todas empezadas y publicadas por capítulos en la aplicación gratuita Wattpad, a saber:
-    - No hay días sin horas, un thriller donde un hombre desaparece para dar paso a otro que no tendrá nada que ver con el primero… ¿o sí?
-    - Nunca…¡un héroe!, una novela en la que me adentro en un mundo dominado por entes maléficos y dónde nuestros protagonistas son menos héroes que los mismísimos de a pie. O sea, que son simples seres humanos intentando primero salvarse a sí mismos. Veremos si pueden conseguirlo.
-    - Soy un asesino… sin serie, donde un asesino muy particular se está ganando sin merecerlo las simpatías de todos aquellos lectores que se acercan a leer sus bárbaros asesinatos. Ésta es la obra en la que más empeño y voluntad estoy poniendo.

No quiero terminar esta entrevista sin preguntarte qué esperas del futuro.
Algo muy simple: que cuanto llegue a ser en la vida sea por mí mismo y jamás por lo que nunca desee ser.

Espero que lo consigas, amigo.
Y ahora llega el momento de colocarte en el “paredón” para recibir los 6 disparos de “La ametralladora”. ¿Listo?

¿Un color? ¿Uno solo? ¡El azul!
¿Un cantante, grupo o tipo de música preferido? Me gustan demasiados como para decir uno solo. Me gusta toda la música que diga “algo”.
¿Tu comida favorita? Huevos fritos con patatas fritas.
¿Un libro imprescindible? Por supuesto: Rimas y leyendas, de Gustavo Adolfo Bécquer.
¿Un autor/autora a quien admires? Gustavo Adolfo Bécquer.
¿Un deseo? Mejorar día a día como persona y ser humano.

Pues éste es Frank Spoiler…

Por cierto. No me resisto a preguntarte por el cambio de nombre. ¿Te apetece desvelar el secreto?
¡Claro que sí! Es una anécdota simpática: a la hora de realizar una reseña sobre el libro de algún compañero, siempre se me acusaba de soltar "spoilers", esto es, desvelar detalles de un libro que no se deberían desvelar con el fin de mantener al futuro lector con ganas de leerlo. Bueno, pues Alberto Caliani, uno de los autores de la GK, en una conversación mantenida en el chat en la que comentábamos esta manía mía, dijo: "En vez de Frank Sánchez te voy a llamar Frank Spoiler". Y dicho y hecho. A mí me gustó y lo adopté como seudónimo.
Ésa es la historia, amigo Eduardo. Y te puedo asegurar que en lo de los spoilers tenía razón. Soy un desastre a la hora de hacer una reseña.

Bueno es saberlo, Frank. A mí ni te me acerques, jajaja.

Y ahora sí. Éste es Frank Spoiler. Pinchando en su foto enlazarás con su blog, repleto de poesía. Y si lo haces sobre las imágenes de sus obras, podrás descargarlas en un solo clic. No me digas que no te apetece...
Tenía pensado despedir a Frank con un verso de Bécquer. Sin embargo, he decidido hacerlo con el pensamiento que él mismo lleva como bandera: "La vida es tan efímera que casi no merece la pena pensar en el siguiente paso a dar. Solo darlo y disfrutar con lo alcanzado". Define bastante bien lo que hemos aprendido de Frank, ¿verdad?
Y la semana que viene ponemos la alfombra roja, y que suenen las zambombas. Viene Mercedes Pinto.
Así lo pienso, y así lo escribo.

lunes, 10 de diciembre de 2012

MIS AMIGOS LOS INDIES: MAYTE ESTEBAN


El otro día puse música en el coche mientras conducía, sonó la canción de Serrat Una de piratas y mi mente voló inmediatamente hacia ella. No me preguntéis por qué;  fue algo completamente irreflexivo. Cuando terminó la canción volví a ponerla, buscando la razón de ese fugaz pensamiento. Y no acerté a identificar el motivo.
Ignoro si Serrat es de vuestro gusto y mucho menos si conocéis la canción que digo. De otro modo tal vez pudieseis ayudar a despejar mi duda. No obstante, sí puedo hacer algo para conseguir que conozcáis a la protagonista de esta involuntaria asociación: Mayte Esteban.
Para algunos será un descubrimiento, para otros una confirmación. Pero para todos será la sensación de estar ante una de las grandes escritoras indie, una mujer a quien otros autores de la Generación Kindle miran con profundo respeto.
Hola, Mayte, bienvenida.

Para que nos situemos, ¿quién es Mayte Esteban?
Soy una licenciada en Geografía e Historia que un buen día agarró sus trastos (pocos: una maleta pequeña y mis libros) y se mudó desde Azuqueca de Henares hasta Turégano, un pequeño pueblo de Segovia. Después de cinco años viviendo allí me trasladé de nuevo, esta vez a Cantalejo, que es donde vivo ahora. Pero no sé, empiezo a sentir el gusanillo de mudarme de nuevo, está en proceso de valoración. Me parece que si no fuera por los niños ya lo hubiéramos hecho, pero la verdad es que el colegio ata mucho. Soy mamá de un preadolescente de 12 años y una adolescente de 8 (y no me he equivocado con las edades, tenías que conocer a mi hija y lo entenderías) y estoy casada.

Mayte Esteban
¿En serio no te asustan las mudanzas?  Ya sabía yo que ibas a sorprendernos…
En fin, sé de buena tinta que la literatura y el lenguaje forman parte de tu vida diaria. ¿Cuándo supiste que deseabas ser escritora?
Yo creo que lo supe desde siempre. Apretar las teclas de mi máquina de escribir Olivetti era mi juego favorito y leer mi pasatiempo. Me podía pasar la noche en vela, aunque fuera muy pequeña, si quería saber el final de un libro y después iba al colegio tan campante. La verdad es que nunca he sido de dormir demasiado.

Háblanos de tus obras, Mayte.
Verás, tengo tres novelas autoeditadas, las tres en Amazon.
Cronológicamente, la primera es Su chico de alquiler, novela que escribí con veinte años y que no es más que un mero aprendizaje.
Su chico de alquiler
La publiqué para completar con ella los trámites necesarios en la autoedición, porque me encargaron una charla.
No deja de sorprenderme que sea ésta siempre la que más tirón tiene, la que llama la atención… tal vez sea su portada o la sinopsis, no sé. El caso es que gracias a ella se me empezó a conocer, fíjate qué curioso, primero en Latinoamérica. De hecho, la primera vez que me entrevistaron fue para un blog de El Salvador y mi primera reseña la hicieron desde México. Es una novela juvenil, divertida y muy rápida de leer.

Después vino La arena del reloj, mi novela más personal y entiendo que la que está más próxima al público adulto.

La arena del reloj
Es una biografía a dos voces, una historia dura (la que vivo yo en primera persona) que se compensa con lo que mi padre me va contando, anécdotas de una vida que podría ser la de cualquiera de su edad que probablemente tendrá recuerdos muy similares de la matanza o de la vida en el Madrid de la posguerra. Él es el que está enfermo en el libro, pero el dolor no lo reflejan sus palabras sino las mías, porque me siento impotente con lo que estoy viendo venir sin poder hacer nada.

Y la última que he publicado es El medallón de la magia.

El medallón de la magia
Se trata de una novela juvenil en la que trato de aunar una historia fantástica con un toque de Historia con mayúsculas. Empieza en el siglo XVII con la detención por parte de la Inquisición de una mujer, Brianda, en una aldea de Toledo, acusada de brujería, y enseguida la novela se traslada al siglo XXI, donde conocemos a Amanda, descendiente de la bruja. Asistimos a su desconcierto cuando descubre que es bruja de la mano de Alonso, el fantasma de un soldado de Felipe IV, víctima de un hechizo de Brianda y que debe ayudar a Amanda a buscar un medallón mágico. Toda la novela es una excusa para que mis chicos aprendan historia sin darse cuenta.

¡Vaya! ¿Sabes que mi novela también comienza con un proceso inquisitorio nacido en algún lugar de Toledo, para luego trasladar la narración a la actualidad? Se ve que las cosas que ocurrieron en aquellos tiempos siguen siendo el caldo de cultivo ideal para fraguar historias apasionantes.
Por lo que he leído de ella, Eduardo, hay más coincidencias. Parece que nos gustan cosas similares.

Entonces creo que El medallón de la magia formará parte de mi biblioteca favorita. Y se la recomendaré a una maestra que trabaja conmigo y que suele usar métodos docentes originales para enseñar Historia a sus alumnos.
Volviendo a la entrevista: cuando escribes, ¿en qué te inspiras? ¿Tienes alguna rutina u horario establecidos para hacerlo?
Tenía una rutina, unos horarios… ¡tenía tiempo!, algo de lo que ahora carezco. Voy robando ratos por aquí y por allá, pero no tengo una hora concreta. Antes sí, escribía después de comer, hasta las cuatro que era cuando empezaba a trabajar. Pero desde el año pasado empiezo a las tres y media y apenas tengo tiempo después de la comida. Como me da pereza ponerme si lo tengo que dejar enseguida, aprovecho las noches que no tengo sueño, los fines de semana y los viernes por la tarde, que es el día que no trabajo.
En cuanto a lo que me inspira, a veces las historias surgen por algo que he leído, he presenciado o me han contado. Pero la mayoría son imaginadas. He de reconocer que tengo mucha imaginación y una gran capacidad de observación, lo que me ayuda a dibujar personajes y escenarios. Y es que, cuando miras con atención, descubres que cualquiera tiene aspectos dignos de ser novelados.

En eso también nos parecemos, Mayte. A mi me encanta observar lo que me rodea. Ni te imaginas cuántos personajes y escenas he contemplado, y luego, poniendo la imaginación a trabajar, han quedado inmortalizados en una página. Efectivamente, cualquier persona o cosa tiene posibilidades de ser novelado.
Y pensando en “cosas novelables”, (y esto es una reflexión en voz alta ajena a esta entrevista), ahora que con la llegada de la navidad editoriales y plataformas digitales, enemistadas de manera natural la mayor parte del año, parecen flirtear de manera casi inmoral en detrimento de los autores independientes y sus lectores que son los que de verdad sujetan tales plataformas, menuda novela sale de aquí, ¿no? Lo que no tengo muy claro es en qué categoría la situaría… quizá en novela erótica, porque hay cosas que te ponen a cien.
Bueno, dejando a un lado esto y regresando a la entrevista, ¿has intentado publicar tu trabajo por los medios tradicionales, agentes literarios, editores, distribuidoras…?
Nunca. La verdad es que siempre he ido a mi aire y el único contacto que he tenido con editoriales (un par de veces) ha sido a la inversa, ellos me han buscado a mí. De momento, ni me preocupa el tema ni lo busco. Estoy en un momento en el que valoro la tranquilidad más que cualquier otra cosa en la vida y sé que me estresaría con algo así. Prefiero dejarlo correr. Soy de la opinión de que lo que tiene que llegar en esta vida, al final llega. Si está en tu destino, lo vivirás. Si no, es mejor no pensar demasiado en ello.

Entonces hablemos de la publicación en digital. ¿Cómo llegaste a publicar en Amazon y de qué manera valoras tu experiencia ahí?
Fue por la insistencia y con la ayuda de Armando Rodera. Nos conocimos a través de nuestros blogs en 2011 y enseguida nos hicimos amigos. Me empezó a hablar de su proyecto de publicar El color de la maldad en la plataforma americana y trató de convencerme para que me animase a hacerlo con él. Pero no era capaz de entender de qué me estaba hablando. Así que lo dejé correr y reconozco que tardé mucho en tomar la decisión de seguir sus pasos. No lo hice hasta marzo de este año. Ahí, el orden de publicación de mis libros es inverso al cronológico que antes te explicaba.
En cuanto a mi experiencia en Amazon, puedo decir que esta aventura ha sido mucho mejor de lo que esperaba. Las ventas se han ido incrementando mes a mes y, aunque no soy una súper estrella, me he colado muchas veces en el top 100 y he colocado los tres libros como número 1 de sus respectivas categorías. ¡Ha sido muy divertido!
Además, he conocido a gente muy interesante en estos meses y algunas de esas personas están en mi lista de amigos. Han sabido hacerse un hueco en mi vida.

Dinos, Mayte: ¿qué haces para promocionar tu trabajo?
Ahora y casi de manera exclusiva, utilizo Twitter. A veces hago alguna mención en mi blog El espejo dela entrada, pero poco, la verdad. Sólo si hay algo muy relevante que merezca la pena ser contado. Lo uso más para reseñar a otros autores y  para pequeños relatos o reflexiones.
Hasta hace poco usaba Facebook con frecuencia. Era asidua de algunos grupos, pero no sé qué me pasa con esta red social que me ataca los nervios, así que opté por tomarme unas pequeñas vacaciones virtuales. Ya estoy de vuelta, porque considero que resulta útil para dar visibilidad a las portadas de las novelas. Pero no me terminan de convencer muchas de las cosas que veo. Esa fue la razón por la cual hice balance un día y, entre lo bueno y lo malo que me había aportado (hay de todo), pesó más lo malo y cerré el perfil. Curiosamente, en el mes que estuve ausente las ventas se incrementaron. Así que no me parece que sea tan importante. Sí eché de menos los enlaces de los blogs que seguía, porque me resultaba cómodo enterarme de las entradas enseguida y poco más. Ahora me lo tomaré con más calma.
Si tuviera dinero, te aseguro que contrataría un Comunity Manager para este tema, jajaja.

Eso quitaría un sinfín de estrés y regalaría una enorme cantidad de tiempo invertida en la autopromoción, ¿verdad? Si llegas a estudiar la posibilidad, pregunta si hacen un descuento similar al dos por uno y me lo cuentas, jajaja.
Bueno, Mayte, tus lectores y amigos quieren saber si tienes entre manos algún proyecto y si puedes compartir algo de él.
¿Proyectos? Una novela terminada a falta de un repaso general serio y una portada llamativa. Ah, y pendiente de crear el archivo correspondiente para subirlo a Amazon. Pero eso no es nada, es ponerse. Lo difícil ya está hecho.
Cuando me asalta la inspiración también escribo relatos cortos para el blog. Y en proceso de escritura, la segunda parte de El medallón de la magia (más o menos llevo la mitad de lo que quiero contar). Lo que se podrá leer aquí transcurre íntegramente en el siglo XVII y, por cierto, ¿recuerdas que antes te hablaba de lo imaginativa que soy?

Sí.
Pues esta novela incluye varios conjuros. Y te juro que me los he inventado de arriba abajo, por lo que son completamente inútiles, jajaja.

¡Qué rabia! Yo que pensaba que me podrías prestar alguno…
¿Tienes más proyectos?
Tengo entre manos dos novelas que todavía no tienen título y a las que aún les faltan muchas palabras. ¿Sabes qué ocurre? Que alterno proyectos cuando me atasco y abandono si no encuentro el camino. Los personajes se suelen saltar mis esquemas previos y me obligan a recorrer caminos que a veces no estaban previstos.

¿Qué esperas del futuro?
Supongo que me gustaría que me cayera del cielo una oferta editorial que incluyera colocar mis libros en la zona de paso de unos grandes almacenes, en montones de no menos de cien ejemplares, jajaja.
En serio, espero tener tiempo y energía para seguir contando historias, contar con ojos que las lean y oídos que me escuchen mientras las planeo. Espero muy poco, la verdad, porque si en la vida esperas algo con demasiado interés, a veces te pasa como a Penélope, de la canción de Serrat, que se te puede pasar la vida esperando y, cuando llega lo que esperabas, eres incapaz de reconocerlo. Tú conoces esa canción, ¿verdad?

Sí, Mayte. Todos saben que soy fan de Serrat. Y aún no sé por qué, desde hace unas semanas, Una de piratas me recuerda a ti.
Para terminar esta entrevista, me gustaría lanzarte 6 preguntas con respuestas rápidas. Lo llamo “La ametralladora”. ¿Lista? Ahí van…
¿Un color? Rojo. Pasión en lo que hago y en lo que siento.
¿Un cantante, grupo o tipo de música preferido? Me has pillado. No puedo elegir.
¿Tu comida favorita? Mmmm, ahora mismo…, me encanta el salmón ahumado.
¿Un libro imprescindible? La Celestina, de Fernando de Rojas o Las coplas a la muerte de su padre, de Jorge Manrique. Nunca pasan de moda.
¿Un autor/autora a quien admires? ¿Uno? Shakespere… ¿no puedo elegir más?
¿Un deseo? Recuperar algo que he extraviado…

Bueno, pues ésta es Mayte Esteban, sensible como un pirata enamorado, tan firme que sería necesario cortarle las piernas para hincarla de rodillas. Pero por encima de todo, ESCRITORA con mayúsculas, a quien agradezco sinceramente que se haya prestado a este juego.
Y aquí está su obra. Pinchando en las imágenes enlazarás directamente con la tienda Amazon, donde podrás descargarlas en un solo clic. No me digas que no te apetece…

Y el lunes que viene, temblad de miedo, que viene Frank Spoiler.
Así lo pienso, y así lo escribo.

lunes, 3 de diciembre de 2012

MIS AMIGOS LOS INDIES: JOSEP CAPSIR

Escritor, bloguero, ejemplo de compañerismo, capaz de hacerte reír, tener miedo o envolverte en una trama al más puro Código Da Vinci, de habitual buen humor y permanente iniciativa… con este perfil nos visita hoy Josep Capsir, a quien vamos a tratar de conocer un poco más. Bienvenido, Josep.

Josep Capsir
Dinos, ¿quién es Josep Capsir?
Vivo en Barcelona, la ciudad en la que nací hace ya 42 años. Trabajo de contable en una empresa de servicios desde hace casi 20 años. Soy optimista por naturaleza, aunque la vida intente minar esa manera de ser. Y considero que debemos plantearnos la vida con buen humor, que no cachondeo.

¿Comprendéis ahora por qué decía que habitualmente goza de buen humor, una virtud que sabe transmitir a quienes se acercan a él?
Josep, ¿cuándo supiste que deseabas ser escritor?
Creo que tenía 11 años cuando el profesor de Lengua Castellana me felicitó por una redacción que había hecho unos días atrás. Preguntó si la había escrito yo o si la había hecho mi padre. Le contesté que lo había hecho yo 20 minutos antes de empezar la clase. Dijo que escribía muy bien para la edad que tenía y me animó a participar en los juegos florales que organizaba el conjunto de centros de los Escolapios. Gané el premio. A partir de ese día empecé a escribir como un cosaco: relatos breves, cuentos de tres o cuatro folios, reflexiones sobre mi vida o crónicas periodísticas de los partidos de fútbol del fin de semana. La adolescencia frenó mi efervescencia literaria. Aparecieron las chicas, las discotecas, los estudios superiores y las salidas con los amigos. Más tarde llegaron los primeros trabajos, la novia, los planes de futuro y, posteriormente, una boda, biberones, papillas, pañales, trabajo, trabajo y más trabajo. Sin darme cuenta habían pasado 25 años de mi vida y el placer por escribir se había esfumado.
Pero hace 3 años ocurrió algo que cambió mi vida: un divorcio. Y de pronto me encontré con algo que hacía mucho que no tenía: tiempo libre. Y volví a escribir.

Háblanos de tus obras.
En 2009, con un grupo de escritores aficionados que conocí en un certamen literario, decidimos escribir un libro de relatos de terror. Fue una experiencia fantástica. Éramos dos autores catalanes y dos argentinos que apenas nos conocíamos. Con varias sesiones de Messenger y tres o cuatro correos electrónicos tuvimos suficiente para sacar adelante el proyecto. Pagamos la edición y lo vendimos a familiares y amigos. Lo titulamos “El vórtice macabro” y vendimos un centenar de ejemplares.

A principios de 2010 abrí un blog que bauticé como Mi ventana al exterior, y allí empecé a postear con relatos de humor, terror y eróticos. Poco a poco empecé a tener seguidores y la audiencia fue creciendo. Los relatos de humor, que clasificaba con la etiqueta Relatos para ensanchar costillas empezaron a tener muy buena aceptación y cada semana posteaba una nueva historia para provocar la risa a los visitantes del blog. Algunos relatos llegaron a tener más de quinientas visitas semanales. En solo tres meses pasé de tener 15 seguidores a tener prácticamente 100. Algunos de mis lectores me decían que esos relatos no debían quedarse en un blog, que debía recopilarlos y hacer una edición en papel; así que hace un año me decidí a hacerlo. Hoy por hoy se han vendido un centenar de ejemplares en papel y más de mil en formato electrónico en Amazon.
Relatos para ensanchar costillas
REC-Relatos para ensanchar costillas lideró las listas de humor durante seis semanas consecutivas y estuvo en el ranking de los libros más vendidos de Amazon durante más de un mes.

Paralelamente a mi actividad en el blog, en septiembre de 2009 empecé a documentar mi primera novela. Me apetecía escribir un thriller histórico con connotaciones religiosas, al estilo de Dan Brown o Matilde Asensi. Consulté más de una veintena de libros de historia, me entrevisté con un historiador y me leí la Biblia enterita. Fueren nueve meses de recopilación de apuntes imprescindibles. Tenía claro que no podía abordar la trama sin aportar un rigor histórico a todo lo que pretendía novelar.  El trabajo dio sus frutos y la novela estaba escrita y corregida nueve meses más tarde. Tras barajar diferentes títulos, finalmente me decidí por La herencia de Jerusalén.


La herencia de Jerusalén
Viendo el éxito que estaba teniendo REC en Amazon, no me lo pensé dos veces y decidí hacer lo mismo con la novela. Ahora mismo lleva seis meses en esta plataforma digital y su nivel de aceptación ha superado con creces los mínimos que pude suponer. En estos seis meses se han vendido más de dos mil ejemplares solo en España, es uno de los cinco títulos en ficción histórica más vendidos de 2012 y lleva 6 meses consecutivos en la lista de los más vendidos.

Doy fe de lo interesante de la obra. De hecho, leí la sinopsis y no pude resistirme a descargarla.
Otra cosa, Josep: cuando escribes, ¿en qué te inspiras? ¿Tienes alguna rutina u horario establecidos?
No tengo rutinas ni horarios. Escribo cuando tengo ganas y tiempo para hacerlo. Eso sí, no empiezo a escribir si sé que no voy a disponer de un mínimo de una hora para hacerlo.
Soy de los que debo leer las dos o tres páginas anteriores antes de retomar la escritura. La inspiración llega cuando menos te lo espera, por eso siempre llevo una libretita encima, por si las musas me pillan de camino al trabajo. Cualquier situación cotidiana puede aportar una idea para una buena historia.

Eso de la libretita es un “truco” más extendido de lo que la gente cree. Yo también suelo llevar siempre una encima; por lo menos unas hojas en blanco dobladas y un bolígrafo. Y no te imaginas cuántas escenas reflejadas en mis novela fueron "paridas" de esta forma.
Hablemos ahora de lo que se relaciona con la publicación de tus obras. ¿Has intentado hacerlo por los medios tradicionales: agentes literarios, editores, distribuidoras…? ¿Cuál ha sido tu experiencia al respecto?
Llevé La herencia de Jerusalén a una agencia literaria bastante conocida y a las dos semanas me llamaron para decirme que les interesaba. Pasó dos informes de lectura y una corrección exhaustiva. Tras el segundo informe de lectura me dijeron que la novela estaba bien construida, que tenía gancho, pero que era una temática muy masificada. Así que consideraban que sería complicado venderla y me sugirieron guardarla en un cajón a la espera de tiempos mejores.
Sin embargo, me ha sucedido algo que nunca pude imaginar: dos editoriales me han pedido el manuscrito de La herencia de Jerusalén. Una la descarté porque me ofrecía unas condiciones absurdas y de la otra estoy esperando su oferta para valorarla. ¿Quién sabe? Puede ser una posibilidad.
Por último, hace pocas semanas envié el manuscrito a dos sellos editoriales relevantes y de momento no he recibido respuesta.

¿Cómo llegaste a publicar en Amazon y de qué manera valoras tu experiencia ahí?
Tropecé con el blog de Blanca Miosi hace un par de años y nos empezamos a visitar con cierta asiduidad. En uno de sus posts explicaba sus primeras experiencias en Amazon y le pedí consejo. Por esas mismas fechas también publicó Lola Mariné, a quien también había conocido hace un par de años a través de mi blog. Les pedí consejo y me animaron a probar suerte. Siempre he dicho que Blanca es mi “madrina” literaria.
Así que, como te he dicho, la experiencia no puede ser más positiva. Ha superado las mejores expectativas.

Por lo que veo, somos unos cuantos los que recibimos buenos consejos de Blanca, a quien aprovecho para enviar un beso de nuestra parte. Lo mismo que a Lola, quien día a día deja constancia de su compañerismo.
Adentrémonos ahora, Josep, en un terreno escurridizo: la promoción. ¿Qué haces para promocionar tu trabajo?
Mira, Eduardo, un mal libro bien promocionado puede convertirse en un Best Seller y un buen libro que no se conoce no se venderá nunca. Los autores que hemos decidido publicar de manera independiente y sin intermediarios no disponemos de los recursos necesarios para hacer publicidad, de manera que tenemos que darnos a conocer a través de canales baratos y efectivos. Las redes sociales cumplen esas dos premisas; sin ellas es imposible dar a conocer tu trabajo. Facebook y sobre todo Twitter son las herramientas habituales de promoción. Es importante que la portada tenga un “algo” seductor y la sinopsis resulte atrayente para captar lectores; el resto dependerá de la temática de tu obra, del acierto de la publicidad y de la suerte. Ahora bien, yo considero que permanecer más de 30 días entre los más vendidos es significativo, porque ahí ya no interviene la suerte sino la calidad de lo que promocionas.

Estoy completamente de acuerdo contigo, Josep.
Otra pregunta: ¿tienes entre manos algún proyecto? ¿Puedes compartir algo de él?
Estoy acabando mi segunda novela, llegando al momento más tedioso de este trabajo: la corrección. Es una novela de corte contemporáneo, aunque está ambientada en una población de la Costa Brava a principios de los ochenta. Trata sobre la relación entre un adolescente y un viejo pescador octogenario que posee una personalidad un tanto especial. El trasfondo lleva consigo un amor de verano, aunque no es una novela romántica.

¿Qué esperas del futuro?
Es importante marcarse unas metas y, aunque trabajo para tener un futuro literario próspero y cumplir esos retos, pienso que hay que dejar que el futuro nos sorprenda. De este modo, cada nuevo día será una noche de Reyes en la que no sabes si te traerán carbón o el Scalextric.

Para terminar esta entrevista, me gustaría lanzarte 6 preguntas con respuestas rápidas. Lo llamo “La ametralladora”. ¿Listo? Ahí van…

¿Un color? El azul.
¿Un cantante, grupo o tipo de música preferido? Escucho prácticamente de todo. Hay un tipo de música para cada momento. Pero si tengo que concretar, me quedo con Bruce Springsteen, Elvis Presley y Frank Sinatra.
¿Tu comida favorita? La paella.
¿Un libro imprescindible? ¿Puede ser mío? La herencia de Jerusalén.
¿Un autor/autora a quien admires? Creo que los gustos hacia un autor están supeditados a la temática que escriben. No me puede gustar un autor que escriba novelas de zombies, aunque lo haga a las mil maravillas, porque la temática me aburre. Quizá leo una novela histórica mal escrita y me encanta. Todo esto lo digo para justificar que me gusta Dan Brown. Sí, me gusta Dan Brown. ¿Algún problema? También me gusta Matilde Asensi.
¿Un deseo? Deseo que os haya gustado la entrevista.

Bueno, pues éste es Josep Capsir, escritor y mucho más, a quien agradezco sinceramente que se haya prestado a este juego.
Y aquí está su obra. No dejes de visitar su blog. Además, pinchando en las imágenes de las obras enlazarás directamente con la tienda Amazon, donde podrás descargarlas en un solo clic. Si te apetece reír, vivir una apasionante historia o ambas cosas, ya sabes lo que has de hacer…

Y el lunes que viene, Mayte Esteban.
Así lo pienso, y así lo escribo.