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martes, 9 de octubre de 2012

DZIS JUZ WIEM, DE URSZULA KASPRZAK

Hoy recupero el ritmo impuesto durante las pasadas semanas y continúo haciendo pública la banda sonora de “El pozo de Harod”.

En este post quiero sorprenderos con una canción que en España y en el resto de países que compartimos idioma difícilmente se habrá escuchado. Se trata de una canción polaca, interpretada por Urszula Kasprzak y titulada “Dzis juz wiem”, algo así como “Ahora sé”.
Antes de que pinches en su foto para escuchar la canción, déjame contarte que Urszula Kasprzak es una vocalista de 43 años con una voz extraordinariamente dulce, lo que encaja perfectamente con la canción que hoy propongo.
Sentí la tentación de incluir aquí una traducción de su letra, pero lo desestimé al convencerme que nada suena mejor que en el idioma en que se creó. Así que dejo a vuestra imaginación el contenido, aunque su tono tierno, triste y melancólico y su cadencia suave y lenta no deja lugar a la duda: es una canción de amor, una delicada joya que espero que os guste.
Por cierto, uno podría pensar que el idioma polaco suena duro, como ocurre con su vecino el alemán. Nada más lejos de la realidad. El polaco es música para los oídos. Si no, compruébalo.

Y ahora sí, pincha en su foto, minimiza la imagen y trasládate al contexto en el que suena en “El pozo de Harod”. Carla, Iñaki y Pablo se han trasladado a Wrocław (Polonia) en busca de un profesor de arqueología de este último, alguien que pudiera iluminarles sobre una leyenda antigua que ahora parece mucho más alejada del mito y próxima a la realidad. ¿O es que jamás fue una leyenda?...

Urszula Kasprzak
Salieron del recinto del hotel y comenzaron a circular por Wrocław, una ciudad de puentes e islas. De éstas, la que más les llamó la atención fue la isla de Ostrow Tumski, que era el centro histórico y espiritual de la ciudad, el lugar donde empezó su milenaria historia.
—Fue ahí donde se fundó la ciudad y se construyó la catedral y el resto de edificios góticos religiosos —decía Iñaki, leyendo directamente de un breve catálogo turístico que había cogido del mostrador de recepción, traducido al alemán, al inglés y al español.
Aquellas construcciones formaban uno de los conjuntos de arquitectura religiosa más impresionantes de Europa. Y puesto que solo albergaba construcciones dedicadas al culto, no era extraño que los ciudadanos de Wrocław lo llamasen coloquialmente “la isla de los curas”.
A medida que salían de la ciudad en dirección a Oborniki Słąskie, observaron algo desconocido para los tres. No era ni siquiera la una de la tarde y faltaba luz solar. El cielo estaba completamente cubierto y amenazaba nieve, pero tenían la sensación de que no era aquel encapotado techo el que producía dicha falta. Les parecía que estaba anocheciendo, “pero eso no puede ser”, pensaron.
La carretera que conducía hacia aquel pueblo era bastante básica. A pesar de los cambios y modernizaciones que los polacos habían vivido durante los años anteriores, aún quedaba mucho por hacer.
Carla encendió la radio y empezó a sonar una canción titulada “Dzis juz wiem”, interpretada por Urszula Kasprzak. Aunque no entendían la letra, resultaba evidente que se trataba de una canción de amor.
Atravesar Wrocław a esas horas les consumió casi cuarenta minutos. Y desde el límite de la ciudad hasta Oborniki Słąskie, que distaba veintiséis kilómetros, otros veinte. Así que eran casi las dos de la tarde y las sospechas se confirmaban: estaba anocheciendo. Luego se enteraron de que, durante el invierno, en Polonia caía la noche antes de comer; solo siete horas de luz y diecisiete de oscuridad... un infierno para los visitantes que provenían de otras latitudes.
El GPS iba marcando giros y más giros en las sinuosas carreteras. Entretanto, la luz natural se disipaba y era gradualmente sustituida por una espesa niebla.
—Está llegando a su destino —dijo la artificial voz del navegador.
Los tres ocupantes del vehículo se esforzaban por divisar algo. De pronto empezaron a formarse vagas siluetas a través de la niebla. Cuando el coche se acercó, comprobaron que eran las barras puntiagudas de una reja de hierro ancladas sobre un muro de ladrillos mohosos de tres metros de altura.
El coche frenó delante de la verja cerrada. A un lado había una garita antigua y, sujeta sobre los barrotes de hierro, una placa:

Szpital Pschiatryczny Stanisław Sadowski...

¿El secreto de hoy? Visité Wrocław muchas veces entre 2006 y 2009. La primera vez que lo hice era invierno y el detalle de la falta de luz natural fue una sorpresa para mí. Mientras visitaba varios pueblos de alrededor, mi socio polaco (que conducía) llevaba puesta una emisora de radio local, Radio Zet, donde cada día sonaba la canción que hoy recuerdo con vosotros y que quedó inmortalizada en la novela porque me encantó.

Si alguna vez visitas Polonia, no dejes de pasar por Wrocław, una impresionante ciudad con una plaza central simplemente alucinante. Resulta preciosa en invierno y fantástica en verano, cuando toda ella se llena de color y de terrazas abarrotadas de gente disfrutando de una cerveza de medio litro.

A mí me gusta la Okocim, una de las tres o cuatro cervezas que se comercializan allí. ¡Está espectacular! Pídeme una, que ahora vuelvo...
Así lo pienso y así lo escribo.

6 comentarios:

  1. Es una melodía preciosa y su voz tan dulce como el idioma polaco. Tengo parientes en Polonia, y de allá conozco Varsovia y Świnoujście, el puerto, pues fuimos en tren desde el mar Báltico. Varsovia actualmente es una ciudad llena de bosques y jardines, es muy linda.
    Me ha enantado la ambientación que le has dado a tu novela con esa canción. La tengo en mi Kindle y la leeré, eso es seguro.
    Un abrazo,
    Blanca

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  2. Hola Blanca. Gracias por tu comentario y tu interés por mi humilde trabajo. Los años que estuve visitando Polonia me hicieron encariñarme con esa tierra y, sobre todo, con su gente. Incluso estuve a punto de irme a vivir un par de años. Anhelo regresar solo como turista y disfrutar de todo lo que ofrece.
    Eduardo.

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  3. Hola Eduardo, acabo de leer tu fantastica novela y asi buscando algo mas sobre el autor lei este post. Permiteme que te aconseja que corrijas la informacion sobre la cancion. La que canta 'Dzis juz wiem' no es Urszula Dudziak sino una cantante de pop polaco Urszula (Kasprzak). Urszula Dudziak es una vocalista de jazz de fama internacional y no tiene nada que ver con el pop ni con la cancion 'Dzis juz wiem'. Un cordial saludo. Monika

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    1. Muchísimas gracias, primero por leer mi novela y considerarla así. Y segundo, por tu información. Voy a buscar una foto de la cantante y en cuanto lo tenga rectifico el post. Tu caso es una prueba más de cómo los lectores enriquecen a quienes escribimos. ¡GRACIAS!, Monika.

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  4. No hay de que:) Me alegra que te haya servido de ayuda. SoyPolaca, si te falta alguna informacion, aqui estoy, aunque me ha costado averiguar lo que es 'Shoarma z kurczaka zapiekana z serem':)
    Saludos. Monika

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    1. Es el nombre de un plato combinado que servían en una cadena de restaurantes llamada Esfinge. Imagino que se trata de un nombre comercial sin traducción. No lo sé. Pero siempre que iba allí lo pedía.
      Por cierto, ya está rectificado el post. Gracias de nuevo. Un abrazo.

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