NÚMERO DE VISITAS

jueves, 18 de octubre de 2012

LA TUMBA COMPARTIDA, DE ANTONIA ROMERO

Lo reconozco: tengo una obsesión con las introducciones.
Cuando compro un disco de música suelo poner solo los primeros segundos de cada canción. Así lo hago con todo el repertorio, hasta que el principio de una de ellas me engancha y dejo que siga sonando hasta el final. Por lo general, serán esas canciones que me hayan atrapado con sus primeros acordes las que incorpore a mi colección de favoritas, dejando al margen las otras, aunque sean de mis autores preferidos.
Al dar una conferencia pública, impartir una clase o escribir algo que otros habrán de leer, sigo el mismo patrón. Soy consciente de que solo tendré unos segundos o unas pocas líneas escritas para captar la atención de mis oyentes, alumnos o lectores, y que éstos quedarán atrapados o se dispersarán. Así que imagino que ellos tienen la misma manía y trato de cuidar al máximo mis introducciones. Dice la Regla Áurea que “todas las cosas que quieren que los hombres les hagan, háganlas ustedes primero”, una regla aplicable a tantas cosas…
Pues, aunque tengo por costumbre no dejar de leer ningún libro que empiezo (aunque me esté aburriendo sobremanera), presto una total atención a cómo empiezan. Son muchas las ocasiones en las que me he acercado a una librería sin un objetivo concreto y he comprado una novela completamente desconocida para mí después de abrir varias y leer su arranque, asumiendo que tras varias páginas comience a desinflarse, cosa que a veces ocurre.
Por eso, cuando en mi buen Kindle pasé del título de la obra y el nombre de su autora y leí el comienzo de La tumba compartida, sonreí al saberme ante una buena novela. Júzgalo tú:
 
La tumba compartida
Se oyó un sonido semejante al graznido de un cuervo. Los dos amigos se miraron y un gesto de terror se dibujó en sus rostros. El tercer hombre gritaba desde la entrada.
—¡Corred! ¡Rápido! La puerta va a cerrarse, ¡salid de ahí! ¡AHORA!
No dejaron de mirarse, los ojos de ambos habían quedado petrificados. Un gemido acabó por hacerles reaccionar. Ella estaba seminconsciente en el suelo, un hilillo de sangre salía por la comisura de sus labios. Dulces labios aquellos.
—No podemos dejarla aquí —dijo uno de ellos arrodillado junto al cuerpo roto de la mujer.
El otro se levantó, los gritos apremiantes del tercer compañero se escuchaban desesperados. La entrada estaba ya medio cubierta de arena.
—No podemos hacer nada por ella… A no ser que quieras quedarte y seguirla.
—No puedo abandonarla —los ojos se llenaron de agua.
—Se está desangrando, ya está muerta.
—Aún no —susurró.
La mujer respiraba con dificultad. En ese momento ocurrió algo que les puso el pelo de punta y estremeció su cuerpo con una violenta sacudida…

¿Qué? ¿No te parece un comienzo prometedor?
La tumba compartida es la historia de una anticuaria con ciertos problemas emocionales surgidos a consecuencia de una dramática historia ocurrida en su familia durante su infancia. En la actualidad tiene una tienda de antigüedades a medias con un socio. Un día, un famoso arqueólogo visita el establecimiento, lo que será el principio de una tremenda historia de aventuras, traición, intriga, dobles juegos, amor y muerte entre tumbas en Egipto y faraones, con un amuleto y unos papiros de gran valor que sacudirán los cimientos de la historia oficial de Akhenatón, y que pondrán al descubierto quién es quién en todos y cada uno de los que intervienen en la historia, la mayoría de ellos con un pasado oscuro.

Estamos ante una novela de trama complicada, rebosante de datos históricos y con varios frentes paralelos; no obstante, su lectura es muy fácil. Y aunque por momentos parezca imposible que todas las tramas confluyan, Antonia Romero consigue que eso ocurra con lógica y sentido a medida que la novela avanza hacia su inesperado final, uno que, a mi juicio, deja la puerta abierta para una futura continuación.
La tumba compartida, un magnífico trabajo de una gran persona. ¡Gracias, Antonia!
Así lo pienso y así lo escribo.

7 comentarios:

  1. Le tengo muchas ganas a esta novela. Pronto le tocará el turno.
    Saludos!

    ResponderEliminar
  2. Hola, Lola. Gracias por tu comentario. No te defraudará, te lo aseguro. Un beso.

    ResponderEliminar
  3. De lo mejor que he leído últimamente.
    Antonia es muy grande como escritora, aunque aún más como persona,
    Saludos.

    ResponderEliminar
  4. Hola Montse. Sois muchos los que coincidís en esa apreciación. Yo no tengo el honor de conocerla personalmente, pero espero hacerlo pronto. Gracias por tu comentario.

    ResponderEliminar
  5. Es una buena novela, sin duda, y pronto la tendremos en edición impresa!

    Besos,
    Blanca

    ResponderEliminar
  6. La leí hace más de un año. Estupenda novela, sin duda!!
    Saludos,

    ResponderEliminar
  7. Espero poder leerla pronto. Recién leí los Diletantes y me encantó

    ResponderEliminar