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lunes, 26 de noviembre de 2012

MIS AMIGOS LOS INDIES: FRANCISCO BELMONTE


Estrenamos esta serie de entrevistas a autores de la llamada Generación Kindle con un escritor a quien le tengo un aprecio especial por su generosidad y gratitud, virtudes bien escasas en el mundo que nos ha tocado vivir. Es un hombre que confiesa sin pudor llevar más de 15.000 muertos a sus espaldas, con un aspecto serio detrás del cual se oculta un enorme talento y una mente fecunda que le aseguran muchos años de fruto literario.
Hoy visita este blog Francisco Belmonte.

Bienvenido, Francisco. Vamos con la entrevista…

¿Quién es Francisco Belmonte?
Francisco Belmonte soy yo. O yo quisiera ser. Un tipo que fue nacido en Córdoba hace 38 años y traído a Madrid con apenas dos, por lo que ni soy cordobés ni soy madrileño, o soy ambos. Trabajo como enterrador en un cementerio privado de la capital, una sacramental, una de las más ilustres y añejas del país. Llevo ya 20 años. Es decir, más dentro que fuera. Como alguna vez he apuntado: “llevo 20 años en el oficio y más de 15.000 muertos a mis espaldas”. También estudio Historia por la UNED, aunque ya sin motivación. Resumiendo, podría decir que soy un enterrador que escribe.

¿Cuándo supiste que deseabas ser escritor?
No sé si alguna vez me lo llegué a plantear. De hecho, comencé a garabatear historias, que yo recuerde, a los diez años más o menos, en el colegio, cuando la compañera que tenía delante me llamaba la atención y despertaba en mí sensaciones nuevas, diferentes. Mi timidez e introversión me impedían acercarme a ella de palabra, en persona, por lo que lo hice en verso (lo que yo creía era verso), y de ese modo poder transmitirle mis impresiones.
Esa naturaleza recogida me condujo a ir ampliando los textos y a meterme en la prosa para fantasear, imaginar mundos venturosos, modelar la realidad a la que un niño tenía acceso por aquel entonces, hasta que el cúmulo de los mismos me empujó a intentar dar forma y mayor volumen a las historias que iban saliendo.
Con 18 años tomó forma el primer trabajo, que me fue publicado además, un mamotreto de 700 páginas… Pero creo que nunca quise ser escritor. Me refiero al hecho de albergar la esperanza de serlo profesionalmente. Era solamente una necesidad, a pesar de mí y por encima de mí. No daba por bueno un día en el que no hubiese escrito.
Tras esa primera publicación colgué la pluma por un período de 10 años, inexplicablemente (de hecho, ni ahora comprendo cómo pude hacerlo), y lo retomé con algunos guiones para cine y tv.
En 2010 me publicaron Memorias de un enterrador. Libro Primero. Y desde entonces he alumbrado otros ocho títulos. Lo cierto es que actualmente la cosa fluye, las musas me acompañan.
Y sigo sin saber si quiero ser escritor, por no darme con un muro supongo. Porque en España, ¿quién lo es? No aludo a quien escribe sino a quien come de lo que escribe. Por eso sigo viviendo y escribo. Si algún día la fortuna llama a mi puerta le abriré, desde luego. Pero primero vivo.

Háblanos de tus obras.
Ahora mismo lo que hay en el mercado es una serie de 12 volúmenes titulada Memorias de un enterrador. Han salido 4.
Memorias de un enterrador
La serie trata de las vidas y las muertes (sobre todo de las vidas) de personas, (yo los considero “personajes”), que por diferentes motivos pasaron por aquí, por el cementerio. Es sorprendente la cantidad de registros que se muestran, que se descubren. Siempre pienso que con cada féretro enterramos una historia, y llevo 20 años haciéndolo.
El cementerio data de 1847. Y tiene Historia… la misma que un pueblo, que un país. De hecho, es el fiel reflejo de los acontecimientos a pequeña escala, en un universo muy particular. Retrata las vidas de gente que luchó, que amó, que venció y que fue derrotada, con la particularidad de que la inmensa mayoría ya están aquí, descansando o no, enterrados.
Habla del siglo XIX, de la Guerra Civil, de la Posguerra, de la actualidad… Casi todas son de pasión, con pasión. Amoríos, traiciones, grandes empresas. Son historias peculiares, increíbles. Y reales, sobre todo reales.
Creo que es una mezcla de novela histórica, costumbrista, erótica en algunos capítulos, negra…
Recomiendo encarecidamente la serie. No por mí, que la he escrito y no podría decir otra cosa de éste mi engendro, sino por todo aquello que han dicho de ella. Por lo buena que han asegurado que es (sobre todo mi madre).
Bromas aparte, me siento bien con este trabajo. Algo orgulloso. Porque sigo haciéndolo: enterrar y escribir. Y porque cada mañana, de cada día, llego al cementerio de anochecida, ilusionado, y le pregunto: “a ver con qué me sorprenderás hoy…”

Después tengo otra serie de 6 ó 7, con las dos primeras ya disponibles: Las crónicas de las noches. (Vida de un portero de discoteca). Confío en que para Navidad esté el tercero.

Crónicas de las noches
Esta serie de novelas puede clasificarse como negra, policíaca. Tratan de un tipo de unos 40 que escribe y monta una editorial pequeña para publicarse. Un tipo que vive bien, muy bien, con muchos posibles. Licenciado, listo, inteligente, con muchos recursos para buscarse la vida. Alguien que decidió pasarse al “lado oscuro” en lugar de buscarse un trabajo y malvivir. Un tipo que empezó de portero de discoteca y fue subiendo como la espuma, para labrarse un futuro como había soñado.
Hablamos de mafia, corrupción política y policial, extorsión, tráfico de estupefacientes, prostitución, sexo, drogas, apuestas ilegales… Y sé de lo que hablo, porque anduve un tiempo, cuando más joven, trabajando en eso mismo. Porque escribo de lo que sé, de lo que siento o he sentido, de lo que vivo o he vivido.

También saqué Mis putas y yo. (Memorias Tristes).
Mis putas y yo
Es la historia de un hombre perdido, de un corazón roto. De un joven que se suicida y un amigo que va a vivir al apartamento de su colega recién muerto. Se supone que soy yo. El que queda, digo. Descubre cómo vivió el finado y lo que le condujo a la muerte. Y se sume en un mundo de drogas, sexo y rock and roll. Y se pierde. Pasa de su trabajo, de su novia de toda la vida, de la vida que había conocido… Y comienza a sentir, a experimentar, a formarse como hombre.
Una novela muy curiosa e interesante.

Y para concluir, Los Miserables. (Vendetta).

Los miserables. (Vendetta)
Novela negra costumbrista. Una urbanización de chalets, una ahorcada en el arco de entrada, una investigación de la Guardia Civil, un retrato de las miserias de las gentes. Casualmente, es la misma urbanización en la que yo resido.
Seguro que sorprende. Y prometo que hará reír.

Cuando escribes, ¿en qué te inspiras? ¿Tienes alguna rutina u horario establecido?
Cuando escribo me inspiro en lo que veo, en lo que siento, en lo que vivo. O en lo que he visto, he sentido o he vivido. Escribo de lo que sé, como catarsis particular.

¿Has intentado publicar tu trabajo por los medios tradicionales, agentes literarios, editores, distribuidoras…? ¿Cuál ha sido tu experiencia al respecto?
He trabajado con tres editoriales convencionales, con asesores editoriales y todo. De hecho, actualmente tengo contrato con una, que prescribe a primeros del año que viene. No ha sido mala la experiencia, incluso he aprendido mucho. La ventaja que tienen las editoriales es que tienen un filtro, o varios, que si los pasas, te proporcionan ciertas garantías de, digámoslo así, “calidad”. No insinúo que aquellas obras que no han pasado los mismos no la tengan (muchas veces obedecen a criterios específicos o particulares). Entonces concluyo que la experiencia ha sido grata. Y espero que siga siéndolo.
Por otro lado, la “autopublicación” (la llamaré así porque creo que es así como la llaman), me proporciona principalmente un acercamiento real a los lectores. Y la libertad de publicar lo que yo quiera y cuando yo quiera. Sin respetar estudios de marketing ni fechas de entrega.
Hace poco he rechazado dos contratos con dos editoriales tradicionales. Tenía que amoldarme a sus requerimientos de publicación y, sobre todo, firmar como mínimo por 3 ó 5 años. Y si deciden aparcar tu trabajo hasta que consideren que les interesa sacarlo, pues te aguantas. Por eso lo he rechazado.
Claro, que si mañana me llaman de una de las grandes, me lo pensaría.

¿Cómo llegaste a publicar en Amazon y de qué manera valoras tu experiencia ahí?
Lo hice una vez vi que estaba en España, aunque no recuerdo con exactitud el motivo. Creo que fue la editorial quien lo propuso.
Me gusta. Y ya sabemos que publicar en Amazon no te garantiza nada. Que la tarea más ardua, incluso mayor que la de escribir otro “Quijote”, es la de darte a conocer, la de convencer a un desconocido o una desconocida  para que te compre una novela que no cuesta ni lo que un triste café. Por eso me agota usar las redes sociales, único recurso creo, para tal fin. Pero bueno, va saliendo la cosa. Con la ayuda de gente como tú, Eduardo, con sus blogs, referencias, enlaces, apoyándonos unos a otros para que poco a poco vaya calando nuestro trabajo. Porque estamos solos en esto…

¿Qué haces para promocionar tu trabajo?
Fundamentalmente tiro de Facebook y de Twitter. También tengo un blog que me ha hecho una amiga. Pero me cuesta mucho. Me da la impresión de que doy el “coñazo”. No me gusta entrar en las páginas y grupos de Facebook de otras personas a anunciar que he escrito un libro y que pueden comprarlo. Por eso sólo uso la mía, y sé que así no llego tanto, no voy tan lejos, no tengo mucha proyección. Pero bueno, qué le vamos a hacer.
Y luego está Twitter. Agradezco enormemente que alguien me “retuitee”. Y yo “retuiteo”.
Aunque no he comprobado el verdadero efecto, el alcance real de estas acciones. Desconozco si funciona.

¿Tienes entre manos algún proyecto? ¿Puedes compartir algo de él?
Ahora mismo estoy liado con la tercera parte de Las crónicas de las noches y con dos entregas más de Memorias de un enterrador, las más ambiciosas hasta el momento, que tratan entre otras cosas del primer trasplante a corazón abierto realizado en España, considerado un éxito porque el paciente sobrevivió unos pocos días. Como puedes imaginar, el paciente está enterrado en mi cementerio. La entrega doble de Memorias de un enterrador tendrá un subtítulo, que será: El doctor Álvarez, en homenaje a mi tío, médico.

¿Qué esperas del futuro?
Tener suerte, fuerzas, salud e inspiración. Y que me den el Planeta, a ver si me llega para la hipoteca.

Para terminar esta entrevista, me gustaría lanzarte 6 preguntas con respuestas rápidas. Lo llamo “La ametralladora”. ¿Listo? Ahí van…

¿Un color? Negro.
¿Un cantante, grupo o tipo de música preferido? Uno solo no podría. Aunque hace mucho que no escucho música.
¿Tu comida favorita? Soy agradecido con la comida. La que me dan hecha.
¿Un libro imprescindible? Ninguno en particular. Hace mucho que no leo.
¿Un autor/autora a quien admires? Ninguno en particular.
¿Un deseo? Tantos…

Éste es Francisco Belmonte, enterrador y escritor, a quien agradezco sinceramente que se haya prestado a este juego.
Y aquí está su obra. Pinchando en las imágenes enlazarás directamente con la tienda Amazon, donde podrás descargarlas en un solo clic. No me digas que no te apetece…

Y el lunes que viene, Josep Capsir.
Así lo pienso, y así lo escribo.

9 comentarios:

  1. Muy interesante, Eduardo y Francisco. Felicidades a los dos.

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  2. A mí me llamó poderosamente la atención el título de su primer libro: "Memorias de un enterrador". Pensé que solo era un título y me di con la sorpresa al leer la sinopsis y su biografía que en efecto, era un enterrador. Nunca tuve oportunidad de conocer a uno en persona, me refiero a que es un ser humano como cualquier otro, que siente, escribe luego vive. Tendemos a pensar de ellos como las personas que se ocupan de los cuerpos de nuestros seres queridos cuando llegan al final. Y no sé si ocurrirá con los demás pero trato de no pensar mucho en ellos. Sin embargo, Francisco Belmonte es un enterrador escritor, y fue lo que me impresionó. Fue como un despertar. Con seguridad leeré sus libros, y le deseo el mayor de los éxitos.

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  3. Muchísimas gracias, Eduardo, por tu magnífico trabajo, y tu increíble empresa. Y por hacerme el honor...
    Quedo en deuda, amigo.
    P.D. Gracias, Carmen. Gracias, Blanca, por vuestra amabilidad.

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  4. Para mí es un placer ayudar a hacer pública la figura de un escritor y sus trabajos. Un abrazo a tod@s.

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  5. Enhorabuena a los dos, es una entrevista que transmite autenticidad. Un abrazo

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  6. Una jugosa entrevista, con preguntas de interés para los que nos dedicamos a esto. Por su parte, Francisco ha sido muy generoso con sus respuestas.
    Enhorabuena a los dos.
    Por cierto, yo llevo más muertos a mis espaldas. Y hasta aquí puedo leer...
    Un abrazo.

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    1. Hola Josep. Me encanta que te haya gustado porque tú eres el siguiente. ¿Nos vas a desvelar algo de esta misteriosa frase? ¿O lo leeremos en tu blog?

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  7. No me puedo creer que me perdiera la entrevista de mi "tocayo" buen compañero y amigo Francisco... Ya había leído parte de tu biografía en tu blog, y creo que también te dije que era muy interesante. Hoy lo confirmo, amigo Fran, dejas una historia atrás que no deja de sorprender y de querer saber más, como te dije también, tengo tus libros en mi lista de lecturas pendientes (sí, sé que son muchas, pero, un día lo lograré).
    Un abrazo y que siga hacia adelante tu vida de éxitos.

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  8. Muchas gracias, Frank. La admiración es mutua. Fuerte abrazo...

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