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lunes, 3 de marzo de 2014

LAS BASES DE LA NOVELA: EL NUDO

El nudo o desarrollo es la parte de la novela que va desde el primer punto de giro hasta el segundo y último punto de giro.



Este sector de la estructura es el más amplio. Si tomamos como referencia la fórmula mencionada en el post anterior, el nudo ocuparía el 67 % de la obra. Así, en una novela de 30 páginas sería el equivalente a 20 de ellas.

Aquí es donde se aportan las soluciones a los problemas que se presentaron en el planteamiento. Se abren nuevos interrogantes. Algunos de ellos se solucionarán rápidamente, en tanto que otros servirán para alargar y elevar la tensión dramática que mantendrá al lector pegado a las páginas de nuestra obra.

Si tomamos como modelo La dama del perrito, de Chejov, (si pinchas en el título enlazarás con el cuento) su nudo se centra en los diversos vaivenes que sufre la relación entre Ana y Dmitri desde que ocurre el primer punto de giro: el beso, hasta el segundo punto de giro, ocurrido en la habitación de un hotel en Moscú. (De los puntos de giro escribiré dentro de dos semanas).

Durante este espacio de tiempo y páginas, Chejov logra alentar continuamente su historia, manteniendo al lector en vilo y haciendo que se pregunte “¿Cómo va a terminar esto?”

En el nudo hay que hacer un ejercicio de imaginación considerable, pues no podemos olvidar que se trata de la narración de una crisis donde la trama debe complicarse por momentos, un espacio en el que la tensión aumenta más y más. Es la acción, el cuerpo de la novela, el espacio en el que evolucionan los personajes, una carretera de una sola dirección que desemboca inevitablemente en el desenlace.

Si el desarrollo de la historia resulta previsible para el lector, será porque el escritor no supo ocultar su jugada. Entonces es mejor cambiar la estrategia, pues no hay nada más desalentador que la previsibilidad del argumento. Así que, mucho cuidado. Al ser la parte de la obra en la que ocurren más cosas, es la parte de la obra en la que podemos meter la pata más veces.

Por otro lado, y muy significativo, aunque se considera la sección argumental más importante por ser la que aguanta todo el peso de la historia, no sería nada si no se une bien con el planteamiento y el desenlace (del que escribiré la semana que viene).

Incluso podría contener un “falso desenlace”, como ocurre en El pozo de Harod, que sirva para aumentar el suspense y sorprender al lector en pleno nudo, que no desnudo.


Así lo pienso y así lo escribo.

10 comentarios:

  1. Estoy de acuerdo, el nudo aguanta todo el peso de la novela, al final el lector recordará la historia dependiendo del nudo, si en esta importante parte disfruta, perdonará todo lo demás.
    Interesante, Eduardo. Un saludo.

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    1. Así lo pienso yo también, Mercedes.
      Muchas gracias por honrar este blog. Un beso.

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  2. Muchas gracias, Eduardo, por tu interesante visión de la novela. En este caso, el nudo. Un saludo.

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    1. Muchas gracias a ti, Manuel, por seguir ahí.
      Un enorme abrazo.

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  3. Pues esto también me lo guardo en mis apuntes. Me comrpe en su día un montonazo de libros sobre teoría literaria, pero si llego a saber que tengo amigos así me lo podía haber ahorrado. Muy buen aporte, como los demás.

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    1. Muchas gracias, Mercedes. A mí me ha ayudado más un taller que un montón de libros de teoría. Y lo que he aprendido es lo que trato de compartir. Un beso, compañera.

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  4. Creo que es la parte donde en lo personal siento mas miedo, pues a veces pareciera que la historia ya no diera para mas, que no sabes cono alargarla, que decir para que continue. Suelo a veces en esta parte, dejarla refrescar, descansar.. y sin esa presiòn, el personaje pareciera que sigue caminando solo... esplèndido. Gracias

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    1. Cuando nos apartamos un poco y miramos a cierta distancia, conseguimos que un solo árbol no impida la visión del bosque completo. El nudo es como un largo río; a veces requiere un discurrir pausado, lento, maduro, para después acelerarse y precipitarse en catarata. Lo cierto es que no solo el nudo, también el planteamiento y el desenlace, deben ser manejados con sumo cuidado.
      Muchas gracias por seguir la serie, Adelfa. Te deseo mucho éxito con tus proyectos. Un beso.

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  5. Me encanta venir a clase los lunes, Eduardo. Haces que parezca más sencillo de lo que es en realidad!!!

    Un beso

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    1. Pues voy a pensar en dedicarme a la magia, Mayte, porque lo cierto es que todo esto se explica más fácil de lo que en verdad es. Tú lo sabes bien, lo mismo que lo sabe el resto de compañeros escritores.
      Muchas gracias por tus palabras y por no hacer novillos. Un besazo.

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